Una residencia pública para envejecer sin volver al armario

En Generación o2 pasamos muchas horas al lado de personas mayores y vulnerables. Nuestro programa de acompañamiento médico existe justo para eso: que nadie tenga que ir solo al médico y que nadie falte a una cita por no tener quien le acompañe. Por eso, cuando una noticia habla a la vez de vejez, cuidado y dignidad, se nos enciende algo por dentro. Y esta lo hace por partida doble.

Madrid está a punto de abrir la primera residencia pública de España pensada especialmente para personas mayores LGTBI. No es un detalle menor: para muchas personas que vivieron décadas escondiendo quiénes eran, la idea de envejecer en un sitio donde volver a callar era un miedo real. Esta noticia les dice justo lo contrario.

Un hogar donde no hay que volver al armario

La futura Residencia Josete Massa, en el barrio de Villaverde Alto, ocupará un edificio cedido por la Comunidad de Madrid al amparo de la ley autonómica antidiscriminación LGTBI. Contará con 62 plazas residenciales y 15 de centro de día, y estará gestionada por la Fundación 26 de Diciembre, una entidad con años de experiencia en atención a mayores del colectivo a través de pisos tutelados, ayuda a domicilio y programas comunitarios.

El nombre no es casual. Josete Massa fue la primera persona atendida por el servicio de atención domiciliaria de la fundación y, antes de morir, dejó sus bienes con un deseo concreto: que sirvieran para crear un recurso residencial donde los mayores LGTBI pudieran ser cuidados sin miedo. Su gesto, íntimo y generoso, se convierte ahora en un techo para muchas personas.

El planteamiento del centro es tan sencillo como potente: será especializado en diversidad, pero no exclusivo. Es decir, inclusivo y abierto a cualquiera, con un equipo formado en diversidad afectivo-sexual y de género para acompañar también las necesidades emocionales, relacionales y de identidad de quienes viven allí. Tras años de retrasos y obras paradas, la rehabilitación encara por fin su recta final.

Detrás de este proyecto hay una realidad que conocemos de cerca: muchas personas mayores LGTBI evitan las residencias convencionales por temor a la discriminación, a que no se reconozcan sus vínculos afectivos o a tener que ocultar de nuevo su vida. Un espacio pensado para ellas no es un lujo, es reparar una deuda.

Como recoge Infobae, será «un espacio seguro sin discriminación» en un edificio cedido por la Comunidad de Madrid.

Leer la noticia completa en Infobae →

Lo que esto significa para nuestra comunidad

En Go2 trabajamos por el bienestar de las personas mayores y por los derechos del colectivo LGTBIQ+, con especial atención a las personas trans. Ver que ambas causas convergen en un proyecto público, estable y con vocación de cuidado nos recuerda que la inclusión no es un discurso: son camas, comedores, manos que ayudan y personal que sabe mirar sin juzgar.

Ojalá esta residencia sea la primera de muchas, y ojalá su ejemplo llegue a otras ciudades. Mientras tanto, seguimos acompañando a quienes lo necesitan, sabiendo que cada mayor merece envejecer siendo exactamente quien es. Nadie debería tener que elegir entre estar cuidado y ser libre.

¿Quieres más historias como esta?

Te mandamos un email al mes con avances del sector social y de nuestros proyectos. Sin spam, sin promesas vacías.

Suscribirme →

Bolivia celebra su primer matrimonio igualitario

En Asociación Generación o2 creemos que los derechos no son un privilegio que se concede, sino una realidad que se conquista paso a paso, con paciencia y con comunidad detrás. Por eso, cuando llega una noticia que ensancha el espacio de la dignidad para las personas LGTBIQ+, nos paramos a celebrarla. No como un titular más, sino como un recordatorio de que el cambio es posible.

Esta semana esa noticia llega desde Bolivia, un país que todavía no reconoce el matrimonio igualitario en su legislación. Y precisamente por eso lo que han logrado Scarlett Rocha y Fabiana Justiniano es tan importante: han abierto una puerta que muchas creían cerrada, y lo han hecho con la constancia de quien no se rinde.

Qué ha pasado

Scarlett Rocha y Fabiana Justiniano se han convertido en el primer matrimonio entre dos personas del mismo sexo reconocido legalmente en Bolivia. El hito llega tras casi cuatro años de lucha en los tribunales, después de que el Registro Civil de Santa Cruz rechazara su solicitud inicial y de que el caso escalara hasta las instancias judiciales más altas del país.

En marzo de 2026, un tribunal de garantías falló a su favor y ordenó al registro civil reconocer su unión como matrimonio civil. El argumento de su defensa fue tan sencillo como poderoso: aunque la Constitución boliviana define el matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer, las normas de derechos humanos que Bolivia ha ratificado —incluida una decisión de la Corte Interamericana de Derechos Humanos sobre la igualdad de las parejas del mismo sexo— ofrecen protección a todas las parejas por igual.

El 7 de agosto, ambas mujeres recibieron por fin su certificado de matrimonio y su libreta de familia en una ceremonia civil. Conviene ser precisos: la resolución se refiere a su caso concreto y aún debe pasar por la revisión del Tribunal Constitucional Plurinacional, de modo que todavía no abre el matrimonio igualitario para todas las parejas del país. Pero las organizaciones de derechos humanos confían en que siente un precedente para quienes vengan detrás.

Como recordó Scarlett tras recibir el documento, ese papel sobre la mesa lo cambiaba todo:

«Supe que ahora es realidad», dijo Scarlett Rocha, según recoge Revista SIX.

Leer la noticia completa en Revista SIX →

Qué significa para nuestra comunidad

En Go2 trabajamos cada día con personas que, por su orientación, su identidad o su expresión de género, han tenido que pelear por cosas que a otras se les dan por supuestas. Historias como la de Scarlett y Fabiana nos recuerdan por qué merece la pena ese acompañamiento: detrás de cada avance legal hay años de desgaste, de puertas cerradas y de familias que aprenden a entender. Que dos personas puedan por fin «bajar las defensas» y disfrutar de su vida en común no es un detalle pequeño; es aire.

Nos quedamos también con la dimensión colectiva de este logro. Ninguna conquista de derechos se sostiene en solitario: se apoya en el trabajo de activistas, juristas y entidades sociales que insisten cuando parece que no hay margen. Desde Barcelona, con nuestro foco en la diversidad y en las personas trans, seguimos sumando a esa red de cuidados y de derechos. Cada buena noticia, venga de donde venga, es también nuestra.

¿Quieres más historias como esta?

Te mandamos un email al mes con avances del sector social y de nuestros proyectos. Sin spam, sin promesas vacías.

Suscribirme →

España, primer país de Europa en derechos LGTBIQ+: celebramos el avance sin bajar la guardia

En Generación o2 trabajamos cada día para que la diversidad no sea una etiqueta, sino una forma de cuidarnos. Buena parte de ese trabajo, sobre todo con la comunidad LGTBIQ+ y con las personas trans, consiste en acompañar, informar y estar. Por eso, cuando llega una noticia que reconoce ese esfuerzo compartido, nos apetece pararnos a celebrarla. Y este domingo tenemos una muy buena: por primera vez, España encabeza el Rainbow Map de Europa en derechos LGTBIQ+.

El Rainbow Map es el mapa que cada año elabora ILGA-Europe, la principal federación europea de organizaciones LGTBI, para medir la situación legal y política de las personas LGTBIQ+ en 49 países del continente. En su edición de 2026, España alcanza la primera posición con cerca de un 89 % y pone fin a diez años consecutivos de liderazgo de Malta. Es la primera vez que nuestro país llega a lo más alto de este ranking.

Qué dice el Rainbow Map 2026

ILGA-Europe explica que el ascenso de España responde al desarrollo de los compromisos recogidos en las leyes trans y LGTBI, e identifica varios avances concretos: la despatologización plena de las identidades trans en el sistema sanitario, nuevas protecciones legales, estrategias nacionales LGTBI y trans, la creación de una autoridad independiente de igualdad de trato y no discriminación, y una defensa firme frente a los intentos de recortar los derechos ya conquistados.

La organización subraya que este primer puesto es más que una cifra. En un momento en que las presiones autoritarias tensionan a las democracias europeas y los derechos LGTBIQ+ se usan como arma política, el avance español se presenta como un ejemplo de lo que puede lograr el coraje político cuando se elige ampliar derechos en lugar de recortarlos.

ILGA-Europe lo resume en una idea que compartimos de fondo: «el coraje político es una elección, y los gobiernos que la toman pueden marcar la diferencia» (ILGA-Europe, Rainbow Map 2026).

Leer la noticia completa en ILGA-Europe →

Por qué esta noticia nos importa

Para nosotras y nosotros, esta buena noticia conecta directamente con lo que hacemos. Cuando el Rainbow Map destaca la despatologización de las personas trans en la sanidad, está hablando de algo muy tangible: de que la salud deje de tratar la identidad como un problema a corregir. Es exactamente el terreno en el que se mueve nuestro acompañamiento diario, donde la dignidad empieza por poder ser reconocido tal y como uno es, sin tener que dar explicaciones.

También nos importa el detalle de que el avance no llega por casualidad, sino por un trabajo sostenido de muchas entidades, activistas y personas anónimas a lo largo de años. Ese es el tipo de inclusión en el que creemos: la que se construye poco a poco, con información honesta, escucha y acompañamiento constante, y no a golpe de gestos puntuales.

Celebrar sin bajar la guardia

Un buen titular no borra la realidad del día a día. El propio informe recuerda que un ranking mide leyes y políticas, no la vida cotidiana, y que la distancia entre el papel y la calle sigue siendo grande. En España, según datos de la Federación Estatal LGTBI+ recogidos por ILGA-Europe, las agresiones contra personas LGTBI han aumentado un 15 % desde 2024, en un clima de discursos de odio que envalentona la violencia.

Por eso nos quedamos con una alegría prudente: celebramos el avance porque anima a seguir, y a la vez lo tomamos como un recordatorio de que los derechos se cuidan y se amplían cada día, sobre todo para quienes todavía quedan en los márgenes. Si te apetece acompañarnos en ese camino, puedes empezar por lo más sencillo: informarte y compartir información veraz. Y si quieres implicarte en nuestros proyectos de diversidad, escríbenos a info@generacion-o2.org: siempre hay un sitio para sumar.

¿Quieres más historias como esta?

Te mandamos un email al mes con avances del sector social y de nuestros proyectos. Sin spam, sin promesas vacías.

Suscribirme →

Imagen de Generación o2: Personas intersex, un 2026 para reconocer sus derechos. Campaña Corporalidades intersexuales: derechos reales.

Personas intersex: un 2026 dedicado a reconocer sus derechos

En Generación o2 creemos que nadie debería tener que explicar su propio cuerpo para ser respetado. Nuestro trabajo con la comunidad LGTBIQ+, y muy especialmente con las personas trans, nos ha enseñado que la salud, la dignidad y los derechos empiezan por algo tan sencillo y tan difícil a la vez: ser reconocido tal y como uno es. Por eso hoy queremos hablar de un colectivo que casi nunca aparece en las conversaciones sobre diversidad, aunque forma parte de ella desde siempre: las personas intersex.

La Federación Estatal LGTBI+ (FELGTBI+) ha decidido dedicar todo el año 2026 a hacer visibles las realidades de las personas intersex y a reivindicar sus derechos humanos. Es una buena noticia que nos toca de cerca, porque conecta con dos cosas que defendemos cada día: el cuidado de la salud sin patologizar a las personas y una comunicación respetuosa que no convierta la diferencia en espectáculo.

Qué propone la campaña

La iniciativa de la FELGTBI+ se articula en torno a un lema claro, «Corporalidades intersexuales: derechos reales», y parte de una constatación incómoda: las personas intersex han sido excluidas de forma sistemática de los debates médicos, educativos, legislativos y sociales. En la práctica, esa invisibilidad se traduce en estigma y, en algunos casos, en intervenciones médicas realizadas sin consentimiento informado.

Frente a ello, la Federación plantea un trabajo de fondo y a largo plazo. Propone sensibilizar a la ciudadanía sobre las experiencias del colectivo, apelar a los medios de comunicación para que ofrezcan representaciones respetuosas y no sensacionalistas, y usar el arte, la comunicación y los espacios públicos para generar un cambio cultural real. También plantea llevar la intersexualidad a la educación desde una perspectiva de derechos humanos, con materiales rigurosos que ayuden a informar sin miedos ni tópicos.

Este impulso no llega en el vacío. En mayo de 2026, España se situó por primera vez en lo más alto del Rainbow Map de ILGA-Europe, el índice que mide leyes y políticas LGTBI en 49 países europeos, con un 89 % y poniendo fin a una década de liderazgo de Malta. Es un buen recordatorio de que los derechos avanzan cuando se cuidan y se amplían a quienes todavía quedan en los márgenes.

La propia FELGTBI+ resume el espíritu de la campaña en una idea que compartimos: «Corporalidades intersexuales: derechos reales» (FELGTBI+).

Leer la noticia completa en FELGTBI+ →

Qué significa para nuestra comunidad

Para nosotras y nosotros, una campaña así es un buen ejemplo de cómo se construye la inclusión: no a base de grandes gestos puntuales, sino de información honesta, de escucha y de acompañamiento sostenido en el tiempo. Es exactamente la manera en la que entendemos nuestros proyectos, desde el acompañamiento a personas trans hasta nuestro empeño por una comunicación que trate a cada persona con cuidado, sin morbo ni etiquetas.

Nos quedamos con lo esperanzador: hablar de las personas intersex con respeto es ampliar el círculo de quienes se sienten reconocidos y seguros. Si te apetece acompañarnos en ese camino, puedes empezar por lo más sencillo, informarte y compartir información veraz. Y si quieres implicarte de forma más directa en nuestros proyectos de diversidad, escríbenos a info@generacion-o2.org: siempre hay un sitio para sumar.

¿Quieres más historias como esta?

Te mandamos un email al mes con avances del sector social y de nuestros proyectos. Sin spam, sin promesas vacías.

Suscribirme →

Su identidad, por fin en sus papeles: un nuevo protocolo para personas trans extranjeras

En Generación o2 trabajamos cada día con personas para quienes un papel puede marcar la diferencia entre existir con dignidad o quedar en los márgenes. Lo vemos en nuestro acompañamiento a personas vulnerables y en nuestro trabajo con la comunidad LGTBIQ+, con foco en las personas trans. Por eso celebramos las noticias que hacen que un derecho reconocido en el papel se vuelva, por fin, real en la ventanilla.

Esta semana llega una de esas noticias. El Ministerio del Interior ha aprobado un protocolo para que las personas extranjeras puedan rectificar su sexo y su nombre en los documentos que expide la Policía Nacional. Es un paso pequeño en apariencia, pero enorme para quien lleva años viviendo con una documentación que no dice quién es.

Qué ha pasado

La Ley 4/2023, la llamada ley trans, ya reconocía el derecho de las personas trans extranjeras a adecuar su documentación en España cuando su país de origen no se lo permite. El problema es que ese derecho no tenía un camino claro: no estaba definido a qué oficina había que acudir ni cómo tramitarlo, y en la práctica muchas personas se topaban con una puerta cerrada.

El protocolo publicado en la Orden General de la Policía resuelve esa laguna. Contempla dos situaciones: cuando la persona no ha podido hacer el cambio en su país de origen, la Brigada de Extranjería solicitará a Exteriores un informe que acredite esa imposibilidad y, confirmada, se emitirá el nuevo documento; y cuando el cambio ya se hizo en el país de origen, basta con presentar el pasaporte o título de viaje en vigor que lo acredite.

La medida alcanza a nueve tipos de documentos, entre ellos la Tarjeta de Identidad de Extranjero (TIE) y el Certificado de Registro de Ciudadano de la Unión Europea. El cambio llega tras el señalamiento sostenido de los colectivos, un requerimiento del Defensor del Pueblo y una sentencia de junio de 2026 que obligó a la Administración a atender el caso de una persona trans migrante cuyo país de origen le impedía el cambio registral.

Como resume El Salto, el protocolo «viene a solventar un problema que colectivos y personas migrantes venían señalando» desde hacía más de dos años. Detrás de cada trámite hay una vida esperando.

Leer la noticia completa en El Salto →

Qué significa para nuestra comunidad

La intersección entre ser persona trans y ser persona migrante es uno de los territorios más invisibles. Hablamos de gente que a menudo ha dejado atrás su país precisamente porque allí no podía vivir con seguridad, y que al llegar se encuentra con una documentación que la contradice cada vez que la muestra. Que el Estado ordene el camino para corregir eso no es un tecnicismo: es reconocer que su identidad importa.

Desde Generación o2 seguiremos acompañando a quienes recorren estos procesos, porque la igualdad se construye tanto en las leyes como en el trato cotidiano. Un documento que por fin te nombra bien es también una forma de cuidado. Y de eso, en el fondo, va todo nuestro trabajo.

¿Quieres más historias como esta?

Te mandamos un email al mes con avances del sector social y de nuestros proyectos. Sin spam, sin promesas vacías.

Suscribirme →

Una ley que protege la dignidad: España castiga ya las mal llamadas «terapias de conversión»

Hay noticias que no cambian titulares durante semanas, pero que cambian vidas. La aprobación en el Congreso de una reforma del Código Penal que convierte en delito las mal llamadas «terapias de conversión» es una de ellas. A partir de ahora, intentar «corregir» o «modificar» la orientación sexual, la identidad o la expresión de género de una persona podrá castigarse con penas de prisión de seis meses a dos años, antecedentes penales e inhabilitación profesional.

En Generación o2 acompañamos cada día a personas LGTBIQ+, con especial atención a las personas trans, y sabemos que detrás de estas prácticas no hay «terapia» de ningún tipo: hay sufrimiento, culpa inducida y un daño que a veces tarda años en repararse. Por eso celebramos esta reforma como lo que es, un avance concreto para proteger la dignidad y la salud de nuestra comunidad.

Qué cambia exactamente con la nueva ley

Hasta ahora, la Ley 4/2023 ya prohibía expresamente las pseudoterapias de conversión en España, pero solo las castigaba con sanciones administrativas. En la práctica, algunas organizaciones que las promovían pagaban la multa y seguían con su actividad. La reforma aprobada por el Congreso cierra esa puerta: convierte la conducta en delito penal, con consecuencias reales para quienes la ejercen o la organizan.

No es un matiz menor. Muchas de estas prácticas se sostienen, según ha denunciado el movimiento LGTBI+, gracias al apoyo de redes y estructuras con financiación propia, capaces de asumir una multa administrativa sin inmutarse. La vía penal introduce un límite mucho más firme y un mensaje claro: no es un asunto de sanción menor, es una cuestión de derechos humanos.

La comunidad científica y los organismos internacionales llevan años señalando el camino. Naciones Unidas considera estas prácticas una forma de tortura, su Alto Comisionado para los Derechos Humanos ha pedido de forma reiterada su prohibición global, y la Asociación Mundial de Psiquiatría alerta de daños graves para la salud mental de quienes las sufren. Poner el Código Penal del lado de esa evidencia es, sencillamente, hacer justicia.

La medida llega además tras años de trabajo colectivo. La Federación Estatal LGTBI+, junto a otras organizaciones, impulsó una Iniciativa Ciudadana Europea que reunió más de un millón de firmas para pedir la prohibición de estas prácticas en toda la Unión. Aunque la respuesta europea de momento se ha quedado en una recomendación prevista para 2027, España ha decidido dar el paso con su propia legislación.

Como resumió la presidenta de la Federación Estatal LGTBI+, Paula Iglesias, «esta ley supone un paso más en la protección de la dignidad y la integridad de las personas LGTBI+».

Leer la noticia completa en FELGTBI+ →

Qué significa para nuestra comunidad

Para quienes acompañamos a personas LGTBIQ+, esta ley es una herramienta más de cuidado. Nos permite decir, con la ley en la mano, que nadie tiene que someterse a ningún proceso para «dejar de ser» quien es, y que existir fuera de la norma no es un problema que haya que arreglar. Es también un respaldo para las familias que, ante la presión o el desconocimiento, buscan orientación: la respuesta nunca es intentar cambiar a la persona, sino acompañarla.

Al mismo tiempo, sabemos que una ley no elimina por sí sola el odio ni la desinformación. Los avances legales conviven con un aumento preocupante de las agresiones y de los discursos de odio, y por eso el trabajo diario de acompañamiento, escucha y comunidad sigue siendo imprescindible. Celebramos este paso, y lo tomamos como un impulso para seguir tejiendo espacios donde cada persona pueda vivir en libertad y con dignidad.

¿Quieres más historias como esta?

Te mandamos un email al mes con avances del sector social y de nuestros proyectos. Sin spam, sin promesas vacías.

Suscribirme →

El autismo, reconocido en la prestación CUME: una buena noticia para las familias que cuidan

En Generación o2 pasamos buena parte del tiempo al lado de familias que sostienen cuidados que no se ven: acompañar a una persona mayor a una cita médica, estar cerca de quien vive con una enfermedad rara, o cuidar cada día de un hijo o una hija que necesita atención constante. Sabemos lo que pesa ese cuidado cuando, además, hay que compaginarlo con un trabajo y con una vida que no se detiene.

Por eso celebramos una noticia que, aunque suene administrativa, cambia vidas muy concretas: el autismo pasa a estar reconocido de forma expresa en la prestación estatal para el cuidado de menores con enfermedades graves. Detrás de ese cambio hay años de familias reclamando algo justo, y por fin escuchadas.

Qué ha cambiado

La prestación CUME está pensada para compensar la pérdida de ingresos de quienes reducen al menos la mitad de su jornada laboral para atender de forma directa, continuada y permanente a un menor con una enfermedad grave. Hasta ahora, uno de los principales obstáculos para muchas familias con hijas e hijos con autismo era que se exigía una hospitalización prolongada para poder acceder a la ayuda, un requisito que dejaba fuera a quienes cuidan intensamente, pero fuera del hospital.

El nuevo proyecto de Real Decreto incorpora una demanda largamente defendida por el movimiento asociativo: incluir de forma específica el trastorno del espectro del autismo (TEA) en el listado de enfermedades graves que dan derecho a la prestación. La organización Autismo España lo ha recibido con satisfacción, porque aporta seguridad jurídica y evita que las familias tengan que ganar en los tribunales un derecho que debería estar garantizado de antemano.

El texto también contempla situaciones equiparables al ingreso hospitalario, poniendo el foco donde de verdad importa: en la necesidad de cuidados permanentes. Y reconoce algo que parece obvio pero que había generado denegaciones injustas: que la ayuda es compatible con que el menor vaya al colegio o a centros educativos, terapéuticos o especializados. Cuidar y escolarizar no son cosas incompatibles.

Es, en definitiva, el fruto de años de trabajo constante: propuestas legislativas, reuniones con grupos parlamentarios, aportaciones a la consulta pública y mucho acompañamiento a las familias. Un recordatorio de que la incidencia social, cuando es paciente y sostenida, termina moviendo cosas.

«El elemento clave para acceder a la prestación debe ser la necesidad de cuidados permanentes», ha defendido Autismo España.

Leer la noticia completa en ConSalud →

Qué significa para nuestra comunidad

Este tipo de avances confirman algo que vemos cada día: el cuidado necesita reconocimiento, no solo aplausos. Cuando una norma pone por delante la necesidad real de la persona y no un requisito burocrático, la vida de familias enteras se vuelve un poco más llevadera. Y eso es exactamente lo que perseguimos también nosotros con nuestros proyectos de acompañamiento.

Seguiremos atentos a cómo se aplica esta medida en la práctica, porque un derecho reconocido sobre el papel solo sirve si llega de verdad a quienes lo necesitan. Mientras tanto, celebramos la noticia y la compartimos: las familias que cuidan merecen sentirse acompañadas, hoy y siempre.

¿Quieres más historias como esta?

Te mandamos un email al mes con avances del sector social y de nuestros proyectos. Sin spam, sin promesas vacías.

Suscribirme →

Nace en Argentina el primer Archivo Vivo de la Memoria AfroLGBTIQ+

En Generación o2 dedicamos buena parte de nuestro trabajo a acompañar a personas LGTBIQ+, con especial atención a las personas trans, en un momento en que sus derechos siguen sin estar garantizados en el día a día. Una de las cosas que más aprendemos en ese acompañamiento es que la invisibilidad no es un detalle: es, muchas veces, la primera forma de violencia que sufre una persona antes que cualquier otra.

Por eso nos alegra especialmente compartir una noticia que llega desde Argentina y que habla justamente de eso: de recuperar historias que estaban a punto de perderse, y de que quienes viven en la intersección de varias identidades —en este caso, ser afrodescendiente y LGTBIQ+ a la vez— dejen de tener que elegir entre contar una parte de sí mismos u otra.

Un archivo que recoge fotos, poemas y relatos que nadie había reunido antes

El colectivo AfrosLGBTIQ+, con el apoyo de la Red Malunga, ha puesto en marcha en Argentina el primer Archivo Vivo de la Memoria AfroLGBTIQ+, un proyecto coordinado por Brenda Santana y Briggette Zuñiga que lleva meses reuniendo fotografías familiares, retratos, poemas, ilustraciones y relatos autobiográficos de personas afrodescendientes y queer. La convocatoria, abierta entre marzo y mayo de este año, recibió materiales de distintas provincias argentinas —Buenos Aires, Rosario, Córdoba, Mar del Plata, La Rioja, Jujuy— y también de personas en Colombia, Uruguay, México y Alemania.

Lo llaman archivo «vivo» porque no se limita a documentar el pasado: también recoge las vivencias de quienes hoy forman parte activa del movimiento. Se inspira en experiencias previas como el Archivo de la Memoria Trans, pero suma algo propio, la mirada específica sobre las personas afrodescendientes que han sido invisibilizadas tanto dentro del movimiento LGTBI (por prácticas racistas) como dentro de las comunidades afro (por prácticas LGTBIQ+fóbicas).

El proyecto no se queda en el archivo: incluyó también un ciclo formativo y culminó, el pasado 4 de julio, con el lanzamiento de un libro digital de descarga libre y gratuita en el Espacio Cultural Plaza Defensa de Buenos Aires, con muestra, paneles y lecturas de poesía incluidas. El archivo en sí, por razones éticas y de consentimiento de quienes participaron, no será de acceso público.

«Que las futuras generaciones no tengan que pasar por las mismas dificultades que pasamos», resume Brenda Santana sobre el sentido del proyecto.

Leer la noticia completa en Agencia Presentes →

Por qué nos importa en Go2

Historias como esta nos recuerdan algo que vemos constantemente en nuestro trabajo con la comunidad LGTBIQ+: las identidades no vienen en compartimentos separados. Una persona puede ser trans y migrante, mayor y LGTBIQ+, afrodescendiente y queer, y cada una de esas capas añade una vulnerabilidad distinta que rara vez se atiende de forma conjunta. Proyectos como el Archivo Vivo AfroLGBTIQ+ hacen visible precisamente eso: que la memoria colectiva solo está completa cuando cabe toda la gente, sin que nadie tenga que dejar fuera una parte de quién es.

Nos quedamos con la idea de que recordar también es una forma de cuidar. Cuantas más historias como esta se cuenten y se conserven, menos sola se sentirá la próxima persona que llegue a un espacio LGTBIQ+ buscando reconocerse en alguien. Ese es, en el fondo, el mismo motivo por el que existe Go2.

¿Quieres más historias como esta?

Te mandamos un email al mes con avances del sector social y de nuestros proyectos. Sin spam, sin promesas vacías.

Suscribirme →

Matrimonio igualitario en Argentina: 16 años de una ley histórica

En Generación o2 acompañamos cada día a personas LGTBIQ+, con especial atención a las personas trans, y sabemos que los derechos que hoy parecen obvios casi siempre empezaron como una pelea larga y sin garantías. Por eso nos gusta mirar hacia atrás de vez en cuando: no por nostalgia, sino porque entender de dónde venimos ayuda a sostener lo que todavía falta por conseguir.

Esta semana se cumplieron dieciséis años de un hito que cambió la vida de miles de familias en Argentina y marcó un antes y un después para toda América Latina: la aprobación de la Ley de Matrimonio Igualitario, el 15 de julio de 2010.

Una ley construida durante 30 años de militancia

Argentina se convirtió entonces en el primer país latinoamericano —y el décimo del mundo— en reconocer el matrimonio entre personas del mismo sexo. Pero la ley no salió de la nada: activistas históricos recuerdan que la semilla se plantó en los años 80, en plena crisis del VIH, cuando parejas del mismo sexo se quedaban sin ningún derecho legal al fallecer una de las dos personas, sin pensión, sin herencia, sin obra social compartida. Esa desprotección concreta fue, para muchos militantes, el punto de partida de una lucha que tardaría tres décadas en convertirse en ley.

El día de la votación en el Congreso, la plaza estalló al conocerse el resultado: 33 votos a favor contra 27 en contra. Quienes estuvieron allí describen una mezcla de alegría y angustia acumulada, porque el resultado no estaba nada garantizado hasta el final. Para las activistas que impulsaron el proyecto, lo esencial no era solo el acceso a una institución civil, sino el reconocimiento explícito de la igualdad por parte del Estado, una herramienta que después abrió paso a otras leyes clave, como la Ley de Identidad de Género dos años más tarde.

Además de reconocer a las parejas, la ley resolvió una desprotección que hasta entonces sufrían muchas hijas e hijos: antes de 2010, si la persona con la tutela legal de un niño o niña fallecía, su pareja no tenía ningún derecho automático sobre esa crianza compartida durante años. La ley igualó también esa situación para las familias LGTBIQ+.

«Esa igualdad, pero también esos derechos, nos cambiaron la vida.»
— María Rachid, Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans

Leer la noticia completa en Agencia Presentes →

Lo que esto significa para nuestra comunidad

Dieciséis años después, la ley sigue siendo una herramienta que activistas argentinos describen como necesaria para defenderse de discursos de odio que no han desaparecido. Eso es, quizás, lo más importante de esta historia: los derechos conquistados no se sostienen solos, hace falta seguir recordándolos y defendiéndolos.

Desde Go2 vemos en este aniversario un recordatorio útil para nuestro propio trabajo con personas LGTBIQ+ y sus familias: los marcos legales importan porque cambian la vida cotidiana de las personas, desde quién puede acompañarte en un hospital hasta quién tiene la tutela de tus hijos. Seguir contando estas historias es también una forma de cuidar lo que ya se ha conseguido.

¿Quieres más historias como esta?

Te mandamos un email al mes con avances del sector social y de nuestros proyectos. Sin spam, sin promesas vacías.

Suscribirme →

Más de un millón de personas en las calles: el Orgullo 2026 vuelve a hacerse escuchar

Ayer, sábado 4 de julio, Madrid volvió a llenarse de banderas arcoíris. Las entidades organizadoras —la Federación Estatal LGTBI+ (FELGTBI+) y COGAM— calculan que más de un millón de personas recorrieron las calles de la capital bajo el lema «¡A las calles con Orgullo! Disidencia y resistencia», consolidando de nuevo la manifestación como la movilización LGTBI+ más multitudinaria de Europa.

En Generación o2 seguimos de cerca estas jornadas porque forman parte del terreno donde trabajamos cada día: el acompañamiento a personas LGTBIQ+, con especial atención a las personas trans. Ver las calles llenas no es solo una imagen bonita para las redes; es una medida real de hasta qué punto la sociedad civil sigue dispuesta a sostener derechos que, aunque estén en las leyes, no siempre se cumplen en el día a día.

Una marcha para celebrar y para seguir pidiendo

La cabecera de la manifestación reunió esta vez a activistas históricos, artistas y representantes institucionales caminando codo con codo, una imagen de respaldo transversal poco habitual. Junto a ellos, una segunda pancarta —convocada también por FELGTBI+— agrupó a más de veinte entidades sociales bajo un mismo mensaje: «¡Pacto de Estado contra los discursos de odio ya!», una propuesta que ya cuenta con una subcomisión de trabajo en el Congreso de los Diputados.

Las organizaciones convocantes remarcaron que el Orgullo de este año tenía un doble sentido: celebrar lo conseguido —matrimonio igualitario, leyes LGTBI+ estatales, avances que hace apenas una generación eran impensables— y, al mismo tiempo, insistir en lo que sigue pendiente. Entre las reivindicaciones concretas que se escucharon en la marcha estaban el reconocimiento legal de las personas no binarias, el respeto a la autonomía corporal de las personas intersex y medidas contra el sexilio, el fenómeno por el cual muchas personas LGTBIfóbicas se ven obligadas a abandonar su lugar de origen.

También se pidió que la Ley Estatal LGTBI+ se cumpla de forma efectiva en todo el territorio, incluidos los artículos que reconocen el derecho de las personas trans migrantes a ver reflejada su identidad en su documentación. Son detalles técnicos, sí, pero con un impacto muy concreto en la vida de las personas que acompañamos desde nuestro proyecto LGTBIQ+.

«Hoy las calles han vuelto a hablar con claridad.»
— Paula Iglesias, presidenta de FELGTBI+

Leer la noticia completa en FELGTBI+ →

Lo que esto significa para nuestra comunidad

En nuestro trabajo diario con personas LGTBIQ+ —muchas de ellas jóvenes trans que están construyendo su identidad en contextos familiares o escolares que no siempre acompañan— jornadas como la de ayer funcionan como recordatorio de que no están solas. Un millón de personas en la calle es, entre otras cosas, un millón de razones para seguir adelante cuando el entorno cercano no ayuda.

Vernos representadas y representados en la calle, con nombre y apellidos, en instituciones y en colectivos sociales tan diversos como los que marcharon ayer, es parte del trabajo de fondo que después se traduce en un espacio seguro, una conversación sin miedo o una familia que empieza a entender. Desde Go2 seguimos poniendo nuestro granito de arena en ese camino, un acompañamiento a la vez.

¿Quieres más historias como esta?

Te mandamos un email al mes con avances del sector social y de nuestros proyectos. Sin spam, sin promesas vacías.

Suscribirme →