Cuando acompañamos a una persona mayor o a alguien en un momento de vulnerabilidad médica, una de las preguntas que más pesa es la incertidumbre: ¿va a funcionar este tratamiento? En nuestro programa de acompañamiento médico vemos de cerca lo que significa esperar una respuesta que la medicina, muchas veces, todavía no puede darte con certeza.
Por eso nos alegra especialmente compartir avances que reducen esa incertidumbre, aunque sea un poco. Esta semana ha llegado una noticia desde Harvard que puede cambiar cómo se decide, en el futuro, qué pacientes con cáncer reciben inmunoterapia y con qué expectativas.
Un equipo de la Facultad de Medicina de Harvard ha desarrollado COMPASS, un modelo de inteligencia artificial capaz de predecir con bastante más precisión qué pacientes van a responder bien a los inhibidores de puntos de control inmunitario, un tipo de inmunoterapia que en la última década ha conseguido convertir cánceres antes mortales en enfermedades crónicas controlables para muchas personas.
El problema que llevaba años sin resolverse en oncología era justamente ese: estos fármacos funcionan de forma extraordinaria, pero solo en una parte de los pacientes, y hasta ahora había pocas herramientas fiables para saber de antemano quién se beneficiaría. COMPASS se entrenó con datos genéticos de más de 10.000 tumores de 33 tipos de cáncer y, a diferencia de otros modelos de IA que funcionan como una «caja negra», ofrece explicaciones comprensibles de por qué hace cada predicción, algo que los médicos llevaban tiempo pidiendo.
En las pruebas realizadas con resultados de 16 ensayos clínicos, el modelo superó a los mejores métodos existentes en casi un 10% de precisión media. Si estos resultados se confirman en ensayos clínicos prospectivos, la herramienta podría usarse en consultas de oncología para ayudar a decidir tratamientos, y también para reclutar de forma más eficiente a los pacientes adecuados en nuevos ensayos.
«Comprender quién responderá a los inhibidores de puntos de control inmunitario […] es uno de los principales problemas sin resolver en oncología» — Marinka Zitnik, Harvard Medical School
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Para nuestra comunidad, este tipo de avances no son solo titulares de ciencia lejana. Muchas de las personas mayores y familias a las que acompañamos conviven con diagnósticos de cáncer, y saber que la investigación avanza hacia decisiones más personalizadas y menos inciertas es, sencillamente, una buena noticia que merece contarse sin grandes dramatismos.
Seguiremos con atención cómo evoluciona COMPASS en los próximos ensayos clínicos. Mientras tanto, desde Go2 continuamos con lo que sabemos hacer: estar cerca de quien atraviesa la enfermedad, acompañando el proceso con información clara y presencia humana.
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