Salud mental sin listas de espera: un modelo público de atención escalonada

Salud mental sin listas de espera: un modelo público que acerca la atención a quien la necesita

En Generación o2 sabemos que acompañar a alguien empieza, muchas veces, por conseguir que llegue a tiempo a la ayuda que necesita. Lo vemos cada día en nuestro programa de acompañamiento médico a personas mayores y vulnerables: entre el momento en que alguien pide auxilio y el momento en que lo recibe puede abrirse un vacío que asusta. Cuando hablamos de salud mental, ese vacío tiene un nombre muy concreto: las listas de espera.

Por eso nos alegra tanto conocer una iniciativa pública que ha decidido atacar precisamente ese problema. No con promesas, sino con un modelo de organización que reduce los tiempos, ordena la atención según lo que cada persona necesita y demuestra, con datos, que otra forma de cuidar es posible.

Se trata del Programa Conecta, desarrollado por el Servicio de Psiquiatría, Salud Mental y Adicciones del Hospital Universitario Infanta Leonor, en Madrid. Desde su puesta en marcha en enero de 2025, ha atendido a más de 2.400 personas con problemas de salud mental tan frecuentes como la ansiedad y la depresión, con un objetivo claro: hacer la atención más accesible y más rápida.

La clave está en un modelo de atención escalonada —lo que en el ámbito clínico se conoce como stepped care—. En la práctica, significa valorar de forma estructurada la situación de cada paciente que llega derivado desde Atención Primaria y ajustar la intensidad del tratamiento a sus necesidades reales, en lugar de aplicar el mismo recorrido a todo el mundo. Buena parte de la intervención se hace en formato grupal y temprano, complementada con atención individual cuando hace falta.

Los primeros resultados invitan al optimismo. El 60 % de las personas atendidas recibió el alta durante el primer año de tratamiento, y solo un 12 % necesitó derivarse a programas de mayor complejidad. Además, 36 grupos de psicoterapia han beneficiado a más de 750 personas, y otras 335 han pasado por las intervenciones grupales de enfermería. Detrás de cada cifra hay un equipo multidisciplinar de psiquiatras, psicólogos clínicos y enfermería especializada en salud mental.

El propio hospital resume así la lección de este primer año: el modelo escalonado es «una estrategia clínica eficaz para la atención en salud mental», capaz de acortar las listas de espera sin renunciar a la calidad.

Leer la noticia completa en ConSalud →

Para nuestra comunidad, esta noticia es más que un dato sanitario. Es una confirmación de algo en lo que creemos con fuerza: cuando la atención se organiza pensando primero en la persona —en su tiempo, en su contexto, en lo que de verdad necesita—, el cuidado deja de ser un privilegio y se convierte en un derecho al alcance de todos. Es el mismo principio que guía nuestro proyecto de pruebas médicas accesibles y nuestro acompañamiento a quienes no pueden afrontar solos una cita.

Ojalá modelos como el Programa Conecta se extiendan y se sostengan en el tiempo. Mientras tanto, en Generación o2 seguiremos haciendo nuestra parte: acompañar, informar y recordar que nadie debería quedarse esperando —ni en una lista, ni en la soledad— para recibir el cuidado que merece.

¿Quieres más historias como esta?

Te mandamos un email al mes con avances del sector social y de nuestros proyectos. Sin spam, sin promesas vacías.

Suscribirme →

Un verano en compañía: la campaña que planta cara a la soledad de los mayores

En verano, muchas cosas se paran sin que apenas lo notemos: se cierran los centros de barrio, la vecina que subía a charlar se va unos días al pueblo, los hijos cogen vacaciones y la ciudad se queda medio vacía. Para quien tiene una red amplia, es un respiro. Para una persona mayor que vive sola, esas mismas semanas pueden convertirse en las más largas y silenciosas del año.

En Generación o2 conocemos bien ese silencio. Nuestro programa de acompañamiento a personas mayores y el trabajo diario contra la soledad no deseada nos han enseñado que el aislamiento no siempre grita: a veces es simplemente un teléfono que no suena en todo un día de agosto. Por eso nos alegra tanto ver que otras entidades ponen el foco justo ahí, en los meses en los que es más fácil mirar hacia otro lado.

La Fundación Amigos de los Mayores ha puesto en marcha una nueva edición de su campaña «Por un verano en compañía», una iniciativa pensada para que las personas mayores a las que acompaña no pierdan sus vínculos sociales precisamente cuando más frágiles se vuelven. La propuesta parte de una idea sencilla y muy cierta: el verano, con el cierre temporal de actividades y las altas temperaturas, tiende a aumentar el aislamiento de quienes ya vivían solos.

Frente a eso, la campaña no propone grandes gestos, sino presencia constante. Durante estos meses, la fundación impulsa meriendas, encuentros, actividades culturales, paseos y visitas: pequeñas citas que rompen la rutina del aislamiento y devuelven algo tan básico como tener un plan y alguien con quien compartirlo.

Hay además un segundo objetivo que nos parece clave, y es que la iniciativa busca sensibilizar al conjunto de la sociedad. No se trata solo de acompañar durante julio y agosto, sino de recordar que las personas mayores deben seguir formando parte activa de la vida comunitaria durante todo el año, no solo cuando resulta cómodo o conmemorativo.

Nos gusta especialmente que el enfoque huya del paternalismo. Aquí no hay «pobrecitos»: hay vecinas y vecinos con historias, humor y ganas de compañía, y una comunidad que decide organizarse para no dejar a nadie fuera del verano.

Conoce la campaña «Por un verano en compañía» en Amigos de los Mayores →

Para nosotros, iniciativas así confirman algo que vertebra nuestro trabajo: la soledad no deseada no se resuelve con un servicio puntual, sino tejiendo comunidad, constancia y presencia real. Un paseo compartido, una llamada a media tarde o una merienda pueden parecer poco, pero para quien pasa demasiadas horas en silencio son, literalmente, un puente de vuelta a la vida en común.

Si te ha resonado esta historia, hay muchas formas de sumarte desde Generación o2: puedes conocer nuestro programa de acompañamiento a personas mayores, echar una mano como persona voluntaria o, simplemente, empezar por lo más cercano y preguntar a esa vecina o vecino mayor cómo lleva el verano. A veces la mejor red de apoyo empieza en el rellano de casa.

¿Quieres más historias como esta?

Te mandamos un email al mes con avances del sector social y de nuestros proyectos. Sin spam, sin promesas vacías.

Suscribirme →