Estrenamos la Agenda de Barcelona: un calendario vivo, abierto y hecho entre todos

Durante años, la sección Agenda de nuestra web mostraba un puñado de eventos fijos. Servía, pero envejecía sola. Cada dos por tres teníamos que sentarnos a limpiarla, y aun así siempre iba un paso por detrás de lo que estaba pasando de verdad en Barcelona.

Hoy la reabrimos completamente distinta.

Más de 55 eventos publicados, un calendario que se actualiza cada semana sin que nadie lo toque a mano, y una función nueva —»Sube tu evento»— para que cualquier persona u organización pueda añadir el suyo con solo el cartel.


Qué encuentras al entrar en la Agenda

Un calendario mensual limpio. Cada día muestra solo cuántos eventos hay («3 eventos») en vez de una lista abarrotada. Al pulsar un día, se abre a la derecha un panel con todo lo que ocurre ese día: imagen del cartel, categoría (Festa Major, Exposición, Teatro, Concierto, LGTBIQ+, Deporte, Cultura, Cine), hora y un botón para ver el evento completo.

Cada ficha individual muestra —sin necesidad de hacer scroll— el cartel oficial, el título, la categoría, la fecha y hora, la dirección completa con enlace directo a Google Maps, la descripción y botones para ir al sitio oficial del evento, volver a la agenda o cerrarla. En móvil el mismo contenido baja a una sola columna y se lee cómodo.

Lo importante: hay más de 55 eventos ahora mismo. No es una sección que «se irá llenando»; ya está viva.


Cómo se mantiene sola

Cada lunes por la mañana, un proceso automático investiga eventos nuevos en Barcelona. Da prioridad a las asociaciones que forman parte del Consell Municipal LGTBI de Barcelona —Casal Lambda, ACATHI, Stop Sida, FAGC, Chrysallis Catalunya y las demás—, publica los que encuentra con toda su información (fecha, hora, lugar, dirección, categoría, imagen oficial) y retira del calendario los eventos que ya han pasado.

Nadie del equipo tiene que actualizar nada a mano. Así podemos dedicar el tiempo a lo que de verdad importa: acompañar los proyectos que llevamos, no mover fichas en una hoja de cálculo.


«Sube tu evento»: la Agenda deja de ser solo nuestra

Esta es la parte que más ilusión nos hace.

Desde la Agenda hay un enlace directo a generacion-o2.org/sube-tu-evento/, un formulario público muy sencillo: cualquier persona u organización sube solo la foto del cartel de su evento (más una nota y un email opcionales) y el sistema se encarga de todo lo demás.

Una vez al día se revisan los carteles recibidos. Se lee la imagen, se extrae automáticamente toda la información —título, fecha, hora, lugar, enlace de entradas si lo hay— y el evento aparece publicado en la Agenda en menos de 24 horas.

El formulario deja claro desde el principio que no se aceptan eventos de carácter político ni religioso; esos envíos, junto con carteles ilegibles, incompletos o fuera de Barcelona, se descartan en la revisión.

Con esto la Agenda deja de depender solo de lo que Generación o2 encuentra. Pasa a ser un espacio abierto donde las propias asociaciones, artistas y organizadores de Barcelona pueden mantenerla viva.


Por qué nos importa

Barcelona tiene una vida cultural, social y comunitaria enorme, y muchas veces los eventos más interesantes no llegan a las agendas grandes porque los organiza gente pequeña. Colectivos LGTBIQ+ de barrio, asociaciones vecinales, salas culturales independientes, iniciativas de salud comunitaria, propuestas de sostenibilidad hechas por vecinos.

Queríamos un lugar donde todo eso pudiera compartir espacio con lo institucional del Consell Municipal LGTBI —sin filtro ni jerarquía— y que además no dependiera de que alguien del equipo tuviera tiempo esa semana.

Ese lugar ya existe.


Cómo participar

Si eres asociación, colectivo, sala, artista, organizador o simplemente alguien que sabe de algo que pasa este mes en la ciudad y merece estar visible: súbelo. Menos de un minuto y solo necesitas el cartel.

Nos vemos en la Agenda 🎭

Sebastián Ferragut · Presidente de Generación o2

Pruebas médicas accesibles — proyecto de Generación o2 para facilitar el acceso a diagnósticos a personas vulnerables

Pruebas médicas accesibles: un diagnóstico no debería depender de tu bolsillo

Un diagnóstico a tiempo puede cambiarlo todo. Una analítica, una mamografía, una revisión que confirma que no pasa nada o que enciende una alarma temprana: son gestos pequeños que, hechos a tiempo, evitan sufrimiento y salvan vidas. Y sin embargo, para muchas personas ese primer paso tan sencillo se convierte en un muro difícil de saltar.

En Generación o2 nos encontramos una y otra vez con la misma escena: alguien que sabe que debería hacerse una prueba, pero que no puede pagar lo que no cubre la sanidad pública, no entiende el circuito de citas, no tiene quién le acompañe o, sencillamente, ha aprendido a posponer su propia salud porque siempre hay algo más urgente. Nuestro proyecto de pruebas médicas accesibles nace justo ahí, en ese hueco silencioso.

Qué hacemos

La idea es simple de contar y exigente de sostener: acompañar a personas en situación de vulnerabilidad para que puedan realizarse las pruebas médicas que necesitan. No sustituimos a la sanidad pública ni pretendemos hacerlo; trabajamos en el margen donde el sistema, por coste, por barreras administrativas o por falta de apoyo, deja a algunas personas fuera.

En la práctica eso se traduce en varias cosas. Ayudamos a orientar a cada persona sobre qué prueba necesita y dónde puede hacérsela, echamos una mano con la maraña de citas y trámites que a menudo desanima antes de empezar, y buscamos la manera de que el dinero no sea el motivo por el que alguien renuncia a un diagnóstico. Cuando hace falta, acompañamos físicamente: llegar a la cita sin ir solo, con alguien que espera fuera, cambia por completo cómo se vive ese momento.

Las personas a las que acompañamos son, muchas veces, las mismas que ya conocemos a través de nuestros otros proyectos: personas mayores que viven solas, familias con pocos recursos, personas migrantes que aún no manejan bien el sistema, o personas de la comunidad LGTBIQ+ que arrastran experiencias de desconfianza hacia los servicios sanitarios. Para todas ellas, tener a alguien de confianza al lado no es un extra: es lo que hace que la prueba, por fin, se haga.

Este proyecto es la continuación natural de nuestro acompañamiento médico. Si acompañar a una persona mayor a la consulta es cuidar, ayudar a que otra pueda acceder a la prueba que le dará respuestas es exactamente lo mismo: poner la salud al alcance de quien, por sus circunstancias, la tiene más lejos.

Por qué importa

Las desigualdades en salud rara vez aparecen en los titulares, pero se cuelan en los detalles. No es solo cuestión de tener o no tarjeta sanitaria: es el copago de una prueba que no llega, el día de trabajo que no se puede perder, el idioma, el miedo, la vergüenza de pedir ayuda. Cada una de esas pequeñas barreras retrasa diagnósticos, y un diagnóstico tardío casi siempre es un problema más grande y más caro, en salud y en sufrimiento.

Trabajar para que las pruebas médicas sean accesibles es, para nosotros, una forma muy concreta de creer en la salud como un derecho y no como un privilegio. No hace ruido, no llena una sala, pero cambia la vida de la persona que por fin sabe a qué se enfrenta y puede empezar a cuidarse.

Cómo participar

Se puede ayudar de muchas maneras. La más directa es difundir: si conoces a alguien que está posponiendo una prueba por dinero, por trámites o por miedo a ir solo, cuéntale que existimos. A veces basta con eso para desatascar una situación que llevaba meses parada.

También buscamos personas voluntarias dispuestas a acompañar, orientar y estar presentes, y colaboraciones con profesionales y centros sanitarios que quieran sumarse a facilitar el acceso. Y, como en todos nuestros proyectos, cualquier donación se transforma en algo muy tangible: pruebas que se hacen, acompañamientos que se cumplen, personas que dejan de estar solas frente a su salud.

Si quieres implicarte, proponer una colaboración o pedir ayuda para ti o para alguien cercano, escríbenos a info@generacion-o2.org. Detrás de cada prueba hay una persona que merece saber cómo está y no tener que renunciar a averiguarlo.

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Amiloidosis: la sanidad pública financia el primer tratamiento para una enfermedad rara del corazón

En Generación o2 pasamos muchas horas al lado de personas mayores y vulnerables que acuden al médico, esperan un diagnóstico y confían en que el sistema estará ahí cuando lo necesiten. Por eso nos alegran especialmente las noticias que hacen que la sanidad pública sea un poco más justa: cuando un tratamiento deja de ser un privilegio y pasa a estar al alcance de quien lo necesita, ganamos todos.

Hoy queremos hablar de una de esas noticias. Tiene que ver con una enfermedad rara del corazón, con el largo camino que recorren las familias que conviven con dolencias poco frecuentes —algo que conocemos bien por nuestro trabajo junto a las familias con piel de mariposa— y con algo tan concreto como que un fármaco esté, por fin, financiado por el sistema público.

Qué ha pasado

La amiloidosis cardiaca por transtiretina, conocida por sus siglas ATTR-CM, es una enfermedad poco frecuente en la que una proteína llamada transtiretina se pliega mal y se va acumulando en el corazón. Con el tiempo, ese depósito endurece el músculo cardiaco y provoca insuficiencia cardiaca. Durante años fue una gran desconocida: se confundía con otros problemas de corazón y muchas personas convivían con ella sin un diagnóstico claro ni una opción real de tratamiento.

La buena noticia es que eso está cambiando. Desde el 1 de junio de 2026, el Ministerio de Sanidad financia Vyndaquel (tafamidis), el primer y único tratamiento aprobado en España para pacientes adultos con esta forma de amiloidosis, ya sea de origen hereditario o asociada a la edad. Que un fármaco entre en la cartera pública significa que deja de depender del bolsillo de cada familia y pasa a estar disponible para quien lo necesita en igualdad de condiciones.

Y los datos acompañan a la esperanza. Según la información recogida por medios especializados, el tratamiento reduce en torno a un 30 % el riesgo de mortalidad y alrededor de un 32 % las hospitalizaciones por causas cardiovasculares. No es una curación, y conviene decirlo con prudencia, pero para una enfermedad que hasta hace poco apenas tenía respuesta, hablar de más años de vida y de menos ingresos hospitalarios es un cambio enorme para las personas y para sus familias.

Esta llegada, además, no viene sola: el campo de la amiloidosis vive años de avances, con nuevas terapias que se están incorporando poco a poco al arsenal médico. La dirección es la correcta: más diagnóstico precoz, más opciones y más equidad en el acceso.

Como resume Redacción Médica, esta terapia llega a España «como una esperanza» (Redacción Médica).

Leer la noticia completa en Redacción Médica →

Qué significa para nuestra comunidad

Detrás de cada avance médico hay personas concretas: un padre al que le costaba subir las escaleras, una vecina que llevaba meses cansada sin saber por qué, un mayor que acude solo a la consulta y necesita que alguien le acompañe a entender lo que le dicen. Ese acompañamiento —estar cerca, ayudar a llegar a las citas, traducir el lenguaje médico a algo comprensible— es justo el corazón de lo que hacemos cada día en Generación o2.

Nos quedamos con lo esperanzador: cuando la ciencia avanza y el sistema público lo acompaña, la salud se vuelve un derecho más real para todo el mundo, también para quienes conviven con enfermedades raras y a menudo se sienten invisibles. Si quieres sumarte a este cuidado cotidiano, puedes empezar por lo más sencillo, informarte y compartir información veraz, o escribirnos a info@generacion-o2.org para conocer nuestros programas de acompañamiento médico. Siempre hay un sitio para sumar.

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Imagen de Generación o2: Personas intersex, un 2026 para reconocer sus derechos. Campaña Corporalidades intersexuales: derechos reales.

Personas intersex: un 2026 dedicado a reconocer sus derechos

En Generación o2 creemos que nadie debería tener que explicar su propio cuerpo para ser respetado. Nuestro trabajo con la comunidad LGTBIQ+, y muy especialmente con las personas trans, nos ha enseñado que la salud, la dignidad y los derechos empiezan por algo tan sencillo y tan difícil a la vez: ser reconocido tal y como uno es. Por eso hoy queremos hablar de un colectivo que casi nunca aparece en las conversaciones sobre diversidad, aunque forma parte de ella desde siempre: las personas intersex.

La Federación Estatal LGTBI+ (FELGTBI+) ha decidido dedicar todo el año 2026 a hacer visibles las realidades de las personas intersex y a reivindicar sus derechos humanos. Es una buena noticia que nos toca de cerca, porque conecta con dos cosas que defendemos cada día: el cuidado de la salud sin patologizar a las personas y una comunicación respetuosa que no convierta la diferencia en espectáculo.

Qué propone la campaña

La iniciativa de la FELGTBI+ se articula en torno a un lema claro, «Corporalidades intersexuales: derechos reales», y parte de una constatación incómoda: las personas intersex han sido excluidas de forma sistemática de los debates médicos, educativos, legislativos y sociales. En la práctica, esa invisibilidad se traduce en estigma y, en algunos casos, en intervenciones médicas realizadas sin consentimiento informado.

Frente a ello, la Federación plantea un trabajo de fondo y a largo plazo. Propone sensibilizar a la ciudadanía sobre las experiencias del colectivo, apelar a los medios de comunicación para que ofrezcan representaciones respetuosas y no sensacionalistas, y usar el arte, la comunicación y los espacios públicos para generar un cambio cultural real. También plantea llevar la intersexualidad a la educación desde una perspectiva de derechos humanos, con materiales rigurosos que ayuden a informar sin miedos ni tópicos.

Este impulso no llega en el vacío. En mayo de 2026, España se situó por primera vez en lo más alto del Rainbow Map de ILGA-Europe, el índice que mide leyes y políticas LGTBI en 49 países europeos, con un 89 % y poniendo fin a una década de liderazgo de Malta. Es un buen recordatorio de que los derechos avanzan cuando se cuidan y se amplían a quienes todavía quedan en los márgenes.

La propia FELGTBI+ resume el espíritu de la campaña en una idea que compartimos: «Corporalidades intersexuales: derechos reales» (FELGTBI+).

Leer la noticia completa en FELGTBI+ →

Qué significa para nuestra comunidad

Para nosotras y nosotros, una campaña así es un buen ejemplo de cómo se construye la inclusión: no a base de grandes gestos puntuales, sino de información honesta, de escucha y de acompañamiento sostenido en el tiempo. Es exactamente la manera en la que entendemos nuestros proyectos, desde el acompañamiento a personas trans hasta nuestro empeño por una comunicación que trate a cada persona con cuidado, sin morbo ni etiquetas.

Nos quedamos con lo esperanzador: hablar de las personas intersex con respeto es ampliar el círculo de quienes se sienten reconocidos y seguros. Si te apetece acompañarnos en ese camino, puedes empezar por lo más sencillo, informarte y compartir información veraz. Y si quieres implicarte de forma más directa en nuestros proyectos de diversidad, escríbenos a info@generacion-o2.org: siempre hay un sitio para sumar.

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Un verano en compañía: la campaña que planta cara a la soledad de los mayores

En verano, muchas cosas se paran sin que apenas lo notemos: se cierran los centros de barrio, la vecina que subía a charlar se va unos días al pueblo, los hijos cogen vacaciones y la ciudad se queda medio vacía. Para quien tiene una red amplia, es un respiro. Para una persona mayor que vive sola, esas mismas semanas pueden convertirse en las más largas y silenciosas del año.

En Generación o2 conocemos bien ese silencio. Nuestro programa de acompañamiento a personas mayores y el trabajo diario contra la soledad no deseada nos han enseñado que el aislamiento no siempre grita: a veces es simplemente un teléfono que no suena en todo un día de agosto. Por eso nos alegra tanto ver que otras entidades ponen el foco justo ahí, en los meses en los que es más fácil mirar hacia otro lado.

La Fundación Amigos de los Mayores ha puesto en marcha una nueva edición de su campaña «Por un verano en compañía», una iniciativa pensada para que las personas mayores a las que acompaña no pierdan sus vínculos sociales precisamente cuando más frágiles se vuelven. La propuesta parte de una idea sencilla y muy cierta: el verano, con el cierre temporal de actividades y las altas temperaturas, tiende a aumentar el aislamiento de quienes ya vivían solos.

Frente a eso, la campaña no propone grandes gestos, sino presencia constante. Durante estos meses, la fundación impulsa meriendas, encuentros, actividades culturales, paseos y visitas: pequeñas citas que rompen la rutina del aislamiento y devuelven algo tan básico como tener un plan y alguien con quien compartirlo.

Hay además un segundo objetivo que nos parece clave, y es que la iniciativa busca sensibilizar al conjunto de la sociedad. No se trata solo de acompañar durante julio y agosto, sino de recordar que las personas mayores deben seguir formando parte activa de la vida comunitaria durante todo el año, no solo cuando resulta cómodo o conmemorativo.

Nos gusta especialmente que el enfoque huya del paternalismo. Aquí no hay «pobrecitos»: hay vecinas y vecinos con historias, humor y ganas de compañía, y una comunidad que decide organizarse para no dejar a nadie fuera del verano.

Conoce la campaña «Por un verano en compañía» en Amigos de los Mayores →

Para nosotros, iniciativas así confirman algo que vertebra nuestro trabajo: la soledad no deseada no se resuelve con un servicio puntual, sino tejiendo comunidad, constancia y presencia real. Un paseo compartido, una llamada a media tarde o una merienda pueden parecer poco, pero para quien pasa demasiadas horas en silencio son, literalmente, un puente de vuelta a la vida en común.

Si te ha resonado esta historia, hay muchas formas de sumarte desde Generación o2: puedes conocer nuestro programa de acompañamiento a personas mayores, echar una mano como persona voluntaria o, simplemente, empezar por lo más cercano y preguntar a esa vecina o vecino mayor cómo lleva el verano. A veces la mejor red de apoyo empieza en el rellano de casa.

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Voluntariado internacional en Generación o2: un puente entre universidades del mundo y Barcelona

Voluntariado internacional en Go2: aprender sirviendo, servir aprendiendo

Hay una idea sencilla detrás de todo lo que hacemos en Generación o2: nadie aprende de verdad lo que es cuidar hasta que se arremanga y lo hace al lado de otra persona. Por eso, cuando un estudiante llega desde la otra punta del mundo y se sienta a acompañar a una persona mayor, a montar una exposición o a echar una mano en un taller, no solo suma manos a nuestros proyectos: se lleva consigo una forma distinta de mirar la realidad social.

Nuestro programa de voluntariado internacional nació en 2025 con esa vocación doble: abrir Barcelona a jóvenes de cualquier país y, a la vez, enriquecer nuestros proyectos con miradas nuevas. Es una de esas iniciativas discretas que no salen en los titulares, pero que van tejiendo puentes entre universidades, culturas y causas.

Qué es el voluntariado internacional de Go2

El programa funciona a través de convenios con universidades extranjeras. Los estudiantes que participan se integran durante un tiempo en nuestros proyectos sociales, culturales y solidarios, aportando sus competencias y aprendiendo de primera mano cómo se trabaja el tejido social en Barcelona y en el conjunto de Catalunya.

Una particularidad que marca la diferencia: el certificado que emite Generación o2 se reconoce como créditos académicos dentro de los planes de estudios universitarios. Es decir, el voluntariado no queda como una experiencia paralela a la formación, sino que se incorpora a ella. El estudiante crece como persona y, a la vez, avanza en su carrera.

Los perfiles son variados y las áreas de colaboración también: acompañamiento a personas mayores y en situación de vulnerabilidad, apoyo en nuestros espacios culturales como Ópera Lounge, comunicación y tecnología con o2Wave, o cualquiera de los proyectos donde una mirada joven y comprometida siempre suma. La riqueza está precisamente en esa diversidad de manos.

El programa es joven, pero ya tiene rostros concretos. Actualmente colabora con nosotros un voluntario procedente de Estados Unidos, y en 2024 participaron dos estudiantes de ESADE. Cifras pequeñas, sí, pero cada una de ellas es una historia de intercambio real, de alguien que decidió que aprender y servir podían ser la misma cosa.

Por qué importa

En un momento en que tanto se habla de conectar a la juventud con causas que le den sentido, el voluntariado internacional demuestra que la cooperación no necesita ser grandilocuente para ser transformadora. Basta con abrir la puerta, acompañar el proceso y confiar en que cada persona que pasa por aquí deja algo y se lleva mucho.

Para Generación o2, además, es una forma de recordar que la solidaridad no entiende de fronteras. La realidad social de Barcelona se comprende mejor cuando la miran ojos que vienen de fuera, y nuestros proyectos se fortalecen cuando incorporan esa diversidad.

Cómo participar

Si eres estudiante y quieres vivir una experiencia de voluntariado con reconocimiento académico en Barcelona, o si formas parte de una universidad interesada en establecer un convenio con nosotros, nos encantará conocer tu propuesta. Escríbenos a info@generacion-o2.org y cuéntanos qué tienes en mente.

Y si esto no es para ti pero conoces a alguien —un sobrino que estudia fuera, una facultad con vocación social, un joven buscando dar sentido a un año— compartir esta información también es una forma de colaborar. A veces, tender un puente empieza simplemente por señalar que existe. Puedes conocer más en la página del proyecto de Voluntariado internacional.

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Ciudades que no dejan solos a sus mayores: crecen los planes públicos para acompañar la vejez

En Generación o2 sabemos que la soledad no deseada no se ve, pero se nota. Está en la casa donde el teléfono no suena, en la comida que se hace para uno, en los días que se parecen demasiado entre sí. Por eso el acompañamiento a las personas mayores es uno de los corazones de nuestro trabajo: porque nadie debería envejecer con la sensación de haberse vuelto invisible.

Precisamente por eso nos alegra tanto contar dos noticias que apuntan en la misma dirección. En cuestión de semanas, distintas administraciones han decidido poner recursos y hoja de ruta a un problema del que hasta hace poco apenas se hablaba. La soledad de nuestros mayores empieza a tratarse como lo que es: un asunto de todos.

El Ayuntamiento de Zaragoza ha aprobado un Plan de Acción ante la Soledad No Deseada en Personas Mayores para el periodo 2026-2029. No es una declaración de intenciones vacía: se articula en torno a la prevención y detección temprana, la información y el acceso a recursos, y el desarrollo de programas de acompañamiento concretos. Entre las medidas más interesantes está una «Red de Antenas contra la Soledad», pensada para que centros de salud, farmacias, comercios de barrio, servicios sociales y vecinos puedan detectar a tiempo a quien lo está pasando mal y derivarlo a la ayuda adecuada.

Los datos que acompañan el plan explican su urgencia: en una ciudad de más de 701.000 habitantes, el 22,4 % supera los 65 años, y el 44 % de las personas de más de 85 años viven solas, en su mayoría mujeres. Detrás de cada cifra hay una historia, y esas historias son las que obligan a actuar.

La segunda buena noticia llega desde la Comunitat Valenciana. La Generalitat ha aprobado una inversión de 2,75 millones de euros para 2026 destinada a favorecer el asociacionismo de las personas mayores, impulsar el envejecimiento activo y prevenir la soledad no deseada. Una parte importante se reserva para entidades del tercer sector y para municipios rurales de menos de 2.000 habitantes, donde el aislamiento y la brecha digital pesan todavía más. Dos territorios distintos, la misma convicción: los vínculos también se cuidan con presupuesto.

«La mejor ciudad es aquella donde nadie se siente invisible.» — Paloma Espinosa, concejal delegada del Mayor de Zaragoza

Leer la noticia completa en el Ayuntamiento de Zaragoza →
Ver la inversión de la Generalitat Valenciana →

Para nuestra comunidad, estas iniciativas son mucho más que titulares. Confirman algo que en Generación o2 defendemos cada día: la soledad no deseada no se combate solo con buena voluntad, sino con redes que funcionan, con personas formadas para detectarla y con la complicidad del barrio entero. Cuando una farmacia, un comercio o un vecino se convierten en «antena», el mapa del cuidado se amplía y llega donde antes no llegaba nadie.

Nosotros seguimos poniendo nuestra parte con el programa de acompañamiento a personas mayores: visitas, escucha, presencia constante. Que las instituciones avancen en la misma dirección nos anima a seguir tejiendo esa red desde lo cercano. Porque envejecer bien no es solo cumplir años: es hacerlo sabiéndose parte de una comunidad que no te suelta la mano.

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La soledad no se toma vacaciones: talleres de verano que devuelven la compañía a nuestros mayores

En Generación o2 hay una idea que atraviesa buena parte de lo que hacemos: envejecer no debería significar quedarse solo. Nuestro programa de acompañamiento a personas mayores nace precisamente de ahí, de la convicción de que una conversación, una visita o un rato compartido pueden cambiar por completo el día de alguien que vive la soledad no deseada.

Por eso, cuando encontramos iniciativas que reman en la misma dirección, nos gusta darles luz. Esta semana nos hemos fijado en una que ocurre muy cerca de casa, en el área metropolitana de Barcelona, y que pone el foco en un momento del año en el que la soledad aprieta más de lo que solemos imaginar: el verano.

Se trata de ‘Siempre Acompañados’, un programa impulsado por la Fundación la Caixa que desde hace tres años teje redes de apoyo alrededor de personas mayores en situación de soledad. Durante el mes de julio, cada jueves, un grupo se ha reunido en el casal Albert Francàs de Santa Coloma de Gramenet para participar en unos talleres llamados ‘Historia de vida’, donde el material de trabajo es, sencillamente, la propia biografía de cada participante.

La dinámica es tan simple como poderosa: sentados en círculo, una coordinadora lanza una pregunta y cada persona responde por turnos. Se habla de la infancia, de la adolescencia, de la vida adulta; de quién pagó una boda, de cómo era empezar a trabajar con catorce años, de los buenos recuerdos y también de los difíciles. En cuestión de minutos, la sala pasa de la emoción contenida a la risa compartida. Compañía, escucha y el gusto de sentirse en un ambiente tranquilo donde poder ser uno mismo.

El verano no es un detalle menor en esta historia. Como recuerdan desde el programa —coordinado sobre el terreno junto a Cruz Roja—, es en estos meses cuando muchas instalaciones municipales y entidades reducen su actividad y el entorno cercano se marcha de vacaciones, de modo que el aislamiento de quienes se quedan se agudiza. De ahí que se refuercen las actividades estivales: talleres de memoria, gimnasia suave o charlas con profesionales sanitarios, además de estas sesiones de vida compartida.

Los datos ayudan a dimensionar el reto. Según un estudio impulsado por la Fundación la Caixa en 2018, en el que se encuestó a cerca de 15.000 personas mayores, solo un 31 % afirmaba no sentir soledad; más de la mitad describía una soledad moderada y casi un 15 % la vivía de forma grave o muy grave. Iniciativas como esta se replican, además, en otras localidades catalanas como Terrassa o Tortosa, y en ciudades como Pamplona o Granada.

«Hablamos de nuestras cosas y recordamos la infancia que tuvimos», cuenta Rosario, participante del taller.

Leer la noticia completa en Infobae (Agencia EFE) →

Para nosotros, historias como la de Rosario confirman algo que vemos cada semana en nuestro propio acompañamiento: la compañía no es un lujo ni un extra, es una necesidad tan básica como la salud física. Un taller donde recordar la propia vida, una llamada a media tarde o alguien que te espera para tomar un café pueden sostener el ánimo de una persona mayor mucho más de lo que a veces creemos.

Si vives en Barcelona y te apetece formar parte de esa red de compañía, en Generación o2 tenemos un programa de voluntariado de acompañamiento a personas mayores donde cabe todo el mundo. No hace falta nada especial: solo tiempo, escucha y ganas de acompañar. Este verano, la mejor buena noticia es la que podemos construir cada una y cada uno.

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Su identidad, por fin en sus papeles: un nuevo protocolo para personas trans extranjeras

En Generación o2 trabajamos cada día con personas para quienes un papel puede marcar la diferencia entre existir con dignidad o quedar en los márgenes. Lo vemos en nuestro acompañamiento a personas vulnerables y en nuestro trabajo con la comunidad LGTBIQ+, con foco en las personas trans. Por eso celebramos las noticias que hacen que un derecho reconocido en el papel se vuelva, por fin, real en la ventanilla.

Esta semana llega una de esas noticias. El Ministerio del Interior ha aprobado un protocolo para que las personas extranjeras puedan rectificar su sexo y su nombre en los documentos que expide la Policía Nacional. Es un paso pequeño en apariencia, pero enorme para quien lleva años viviendo con una documentación que no dice quién es.

Qué ha pasado

La Ley 4/2023, la llamada ley trans, ya reconocía el derecho de las personas trans extranjeras a adecuar su documentación en España cuando su país de origen no se lo permite. El problema es que ese derecho no tenía un camino claro: no estaba definido a qué oficina había que acudir ni cómo tramitarlo, y en la práctica muchas personas se topaban con una puerta cerrada.

El protocolo publicado en la Orden General de la Policía resuelve esa laguna. Contempla dos situaciones: cuando la persona no ha podido hacer el cambio en su país de origen, la Brigada de Extranjería solicitará a Exteriores un informe que acredite esa imposibilidad y, confirmada, se emitirá el nuevo documento; y cuando el cambio ya se hizo en el país de origen, basta con presentar el pasaporte o título de viaje en vigor que lo acredite.

La medida alcanza a nueve tipos de documentos, entre ellos la Tarjeta de Identidad de Extranjero (TIE) y el Certificado de Registro de Ciudadano de la Unión Europea. El cambio llega tras el señalamiento sostenido de los colectivos, un requerimiento del Defensor del Pueblo y una sentencia de junio de 2026 que obligó a la Administración a atender el caso de una persona trans migrante cuyo país de origen le impedía el cambio registral.

Como resume El Salto, el protocolo «viene a solventar un problema que colectivos y personas migrantes venían señalando» desde hacía más de dos años. Detrás de cada trámite hay una vida esperando.

Leer la noticia completa en El Salto →

Qué significa para nuestra comunidad

La intersección entre ser persona trans y ser persona migrante es uno de los territorios más invisibles. Hablamos de gente que a menudo ha dejado atrás su país precisamente porque allí no podía vivir con seguridad, y que al llegar se encuentra con una documentación que la contradice cada vez que la muestra. Que el Estado ordene el camino para corregir eso no es un tecnicismo: es reconocer que su identidad importa.

Desde Generación o2 seguiremos acompañando a quienes recorren estos procesos, porque la igualdad se construye tanto en las leyes como en el trato cotidiano. Un documento que por fin te nombra bien es también una forma de cuidado. Y de eso, en el fondo, va todo nuestro trabajo.

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Una IA de Harvard aprende a predecir quién responderá a la inmunoterapia contra el cáncer

Cuando acompañamos a una persona mayor o a alguien en un momento de vulnerabilidad médica, una de las preguntas que más pesa es la incertidumbre: ¿va a funcionar este tratamiento? En nuestro programa de acompañamiento médico vemos de cerca lo que significa esperar una respuesta que la medicina, muchas veces, todavía no puede darte con certeza.

Por eso nos alegra especialmente compartir avances que reducen esa incertidumbre, aunque sea un poco. Esta semana ha llegado una noticia desde Harvard que puede cambiar cómo se decide, en el futuro, qué pacientes con cáncer reciben inmunoterapia y con qué expectativas.

Un equipo de la Facultad de Medicina de Harvard ha desarrollado COMPASS, un modelo de inteligencia artificial capaz de predecir con bastante más precisión qué pacientes van a responder bien a los inhibidores de puntos de control inmunitario, un tipo de inmunoterapia que en la última década ha conseguido convertir cánceres antes mortales en enfermedades crónicas controlables para muchas personas.

El problema que llevaba años sin resolverse en oncología era justamente ese: estos fármacos funcionan de forma extraordinaria, pero solo en una parte de los pacientes, y hasta ahora había pocas herramientas fiables para saber de antemano quién se beneficiaría. COMPASS se entrenó con datos genéticos de más de 10.000 tumores de 33 tipos de cáncer y, a diferencia de otros modelos de IA que funcionan como una «caja negra», ofrece explicaciones comprensibles de por qué hace cada predicción, algo que los médicos llevaban tiempo pidiendo.

En las pruebas realizadas con resultados de 16 ensayos clínicos, el modelo superó a los mejores métodos existentes en casi un 10% de precisión media. Si estos resultados se confirman en ensayos clínicos prospectivos, la herramienta podría usarse en consultas de oncología para ayudar a decidir tratamientos, y también para reclutar de forma más eficiente a los pacientes adecuados en nuevos ensayos.

«Comprender quién responderá a los inhibidores de puntos de control inmunitario […] es uno de los principales problemas sin resolver en oncología» — Marinka Zitnik, Harvard Medical School

Leer la noticia completa en ConSalud →

Para nuestra comunidad, este tipo de avances no son solo titulares de ciencia lejana. Muchas de las personas mayores y familias a las que acompañamos conviven con diagnósticos de cáncer, y saber que la investigación avanza hacia decisiones más personalizadas y menos inciertas es, sencillamente, una buena noticia que merece contarse sin grandes dramatismos.

Seguiremos con atención cómo evoluciona COMPASS en los próximos ensayos clínicos. Mientras tanto, desde Go2 continuamos con lo que sabemos hacer: estar cerca de quien atraviesa la enfermedad, acompañando el proceso con información clara y presencia humana.

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