A veces una buena noticia no llega en forma de ley ni de cifra, sino de reconocimiento: alguien con altavoz dice en voz alta que algo que lleva décadas ocurriendo en los márgenes importa, y mucho. Eso es lo que ha pasado en Madrid con el drag, que acaba de recibir un respaldo institucional poco habitual en España.

En Generación o2 trabajamos cada día con la idea de que la diversidad no es un asunto de minorías, sino una riqueza compartida. Por eso nos alegra especialmente ver cómo la cultura, ese terreno donde se cuentan las historias de todas las personas, se abre un poco más.

Un protocolo para cuidar la cultura drag

El Ministerio de Cultura y la Federación Estatal LGTBI+ han firmado un protocolo de colaboración para impulsar la cultura drag en nuestro país. Ambas entidades se comprometen a apoyar las distintas formas de expresión artística que giran en torno al drag, y también a investigar, difundir y conservar las disciplinas escénicas que lo precedieron y que lo han hecho posible.

El acto tuvo lugar en el Teatro María Guerrero de Madrid, con la gala «Drag: Cultura Orgullosa», un recorrido por la historia de la escena drag en España que reunió a más de trescientas personas. Subieron al escenario ocho artistas de distintas generaciones, territorios y lenguajes, entre ellas Las Fellini, Estrella Xtravaganza o Marcus Massalami.

La presidenta de la Federación, Paula Iglesias, insistió en que el drag es mucho más que un espectáculo: lo describió como un espacio de refugio y de comunidad. El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, vinculó el acuerdo con la protección del patrimonio, de los archivos y de la memoria frente a la discriminación, y con la libertad de expresión.

Es importante señalar que, por ahora, la nota informativa no detalla presupuesto ni calendario de las acciones concretas. Es un primer paso, pero un paso con peso simbólico y con un compromiso por escrito.

«El drag no es sólo una escuela artística, es una estructura que salva vidas», Paula Iglesias (FELGTBI+).

Leer la noticia completa en FELGTBI+ →

Por qué nos importa

Para muchas personas LGTBIQ+, y especialmente para quienes viven su identidad con más dificultades, los espacios de arte y de comunidad han sido durante años el primer lugar donde se sintieron vistas. Que las instituciones reconozcan ese papel es reconocer también a quienes lo sostuvieron cuando nadie miraba.

Desde nuestros proyectos con foco en la comunidad trans y en la infancia y la vejez LGTBIQ+, sabemos que la visibilidad cultural cambia vidas cotidianas: reduce el aislamiento y abre conversaciones en las familias y en las aulas. Celebramos este protocolo y esperaremos con ilusión a ver cómo se traduce en acciones, archivos y apoyo real a las artistas.

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